Hace poco el perfil de mi estudio fotográfico llegó a 300 reseñas en Google, algo que sinceramente me hace mucha ilusión.
Más allá del número, lo que realmente me alegra es saber que detrás de cada reseña hay una sesión, una familia, una pareja o un evento donde alguien decidió confiar en mi trabajo.
Tres años de trabajo y muchas sesiones
Llegar a las 300 reseñas no es algo que pase de un día para otro. En mi caso han sido alrededor de tres años en México realizando sesiones de todo tipo: familiares, infantiles, retratos, eventos y muchas experiencias distintas en el estudio y en exterior.
Cada reseña llega después de una sesión real, de una experiencia compartida y de un resultado que alguien decidió valorar públicamente.
Actualmente el perfil mantiene una puntuación de 5 estrellas, algo que intento cuidar en cada sesión.
Lo que más suelen destacar los clientes
Si hay algo que se repite en muchas reseñas es que las personas se sienten cómodas durante la sesión.
Algo que para mí es muy importante, porque muchas personas llegan diciendo que no saben posar o que nunca se han hecho fotos profesionales.
En las reseñas suelen mencionar cosas como:
- La paciencia durante la sesión
- El trato cercano
- La calidad de las fotografías
- La rapidez en la entrega
- Que la experiencia resulta divertida y natural
Mi objetivo siempre es que la sesión no sea solo ir a tomarse fotos, sino que sea una experiencia agradable de principio a fin.
Por qué las reseñas son tan importantes
Cuando alguien busca fotógrafo por primera vez, normalmente no sabe muy bien a quién elegir. Por eso las reseñas ayudan mucho: permiten ver la experiencia real de otras personas. Si quieres conocer la opinión de quienes ya han confiado en mi trabajo, puedes ver las reseñas en Google aquí.
Para mí también son una forma de saber que el trabajo se está haciendo bien y que la experiencia que viven los clientes es la que intento ofrecer en cada sesión.
Cada reseña es, en el fondo, una pequeña historia detrás de una sesión de fotos.





